DEMASIADO CASTIGO
DEMASIADO CASTIGO
Tigre 2 - Estudiantes 0
Estudiantes no hizo un mal partido. Luego de traerse un triunfo dorado de Uruguay por la Libertadores, la excursión a Victoria se hacía con siete cambios respecto al equipo base que Sabella ha respetado en los partidos importantes de los últimos días. En cualquier contexto sería una derrota cantada, pero con los antecedentes del “muletto” Pincha, el encuentro no contaba con un claro favorito. El “mix” de Estudiantes ya había demostrado estar a la altura de las circunstancias bailando a Independiente y metiéndole tres al ahora líder Lanas en su propia casa.
El equipo que puso Sabella demostró otra vez estar a la altura. Estudiantes hizo un buen partido ante Tigre. Los dos tuvieron muchas ocasiones claras de convertir, y los dos arqueros fueron las figuras. En el primer tiempo Sabella debió mover las fichas de manera obligada. Angeleri y FedeFernández abandonaron la cancha por lesión y la defensa fue improvisada en el momento, con Germán Ré y Marcos Rojo como reemplazantes, respectivamente. Con todas esas dificultades el Pincha fue un poco más que los locales en el primer tiempo, donde podría haberse ido festejando.
La segunda mitad encontró a Tigre mejor parado, con una actitud mucho más agresiva que hizo que los Matadores tomen la iniciativa. Pero Estudiantes encontró espacios y también lastimó de contra. Andujar e Islas eran los responsables de que los arcos estuvieran en cero. Pero la defensa improvisada del Pincha empezó a cometer errores típicos de falta de rodaje y Tigre los aprovechó. Luna quedó mano a mano y puso el primero y Ayala agarró un rebote en plena área chica para tocar al arco disponible: rápido y furioso 2-0. Injusto, no porque Tigre no lo hubiera buscado, sino porque el León merecía marcar al menos uno.
Estudiantes había jugado bien, con pibes y con algún que otro titular. Se había acomodado a los cambios obligados. Había intentado jugar prolijo y hasta tuvo más chances claras que Tigre. Pero la suerte definitivamente no estaba del lado albirrojo. Y como hay infinitas demostraciones de que los goles no se merecen, aquí hay otra: Tigre festeja, pese a todo.
El castigo es excesivo. Mucho esfuerzo, mucha paridad, mucho ida y vuelta de un partido que era para cualquiera, pero que en el balance Estudiantes demostró ser un poco más. Pero hay una explicación razonable, alguien que obligó a que el Pincha no moje: Daniel Islas. Actuación enorme del arquero, que viene en buena racha (venía de ser figura en Mendoza).
Reitero que el castigo es excesivo. La derrota no fue merecida, el 2-0 fue mucho para tanta paridad. Pero hay más: el Estudiantes de Sabella se quedó sin invicto (estuvo 15 partidos sin perder), Marcos Angeleri (se perdería el resto del semestre, es lo que informan antes de los estudios médicos) y Federico Fernández sufrieron lesiones, por las que debieron ser reemplazados, como ya detallamos anteriormente y Tigre quedó prácticamente clasificado a la Sudamericana 2009, puesto por el que luchaba Estudiantes, que quedó muy lejos. Mucho castigo para un domingo que no lo ameritaba, pero así es el fútbol. Pachorra no pudo llegar a 16 sin perder y ahora, más que nunca, a pensar en la Copa.
Ignacio Goicoechea

